· Aprovecha cada momento

Hola buscadoras:

Ya he hablado en otros post sobre lo dura y larga que se hace la espera y el batiburrillo de emociones que podemos llegar a sentir durante estos meses. La búsqueda del bebé se apodera de nosotras, nos transforma y echa raíces en nuestra mente y nuestro corazón (a veces hasta en nuestros huesos).
Hoy quería adquirir un matiz más positivo y dejaros una entrada sobre todas aquellas cosas en las que podemos centrarnos. Si fuésemos capaces de sobrellevarlo de una manera en la que nos sintiésemos más libres (y soy la primera en reconocer que no puedo), veríamos que hay muchas cosas que no podremos hacer más adelante o que se verán limitadas y que este es un buen momento para llevarlas a cabo y disfrutar de ellas.

Tengo que empezar repitiéndome pero lo más importante es que nuestra vida no quede en paréntesis.  Intenta emocionarte y disfrutar con todas aquellas cosas que solías hacer y que te reporten momentos de felicidad. No hace falta que te esfuerces en buscar cosas nuevas si no es lo que te apetece, seguro que ya hay un montón en tu día a día y un sinfín de proyectos que siempre has querido iniciar pero que aún no has dado el paso.
Pasa tiempo con tu pareja: El estrés hace mucha mella en las relaciones y cuando se busca un embarazo que no llega, la pareja suele verse fortificada en muchos aspectos pero puede que debilitada en otros. Las conversaciones a veces giran en torno al bebé y esto no tiene porque ser malo, hablad de como os sentís, compartid vuestras esperanzas y miedos, pero procurad que no sea un mono tema. Haced planes de fin de semana, escapadas románticas, cenas a la luz de las velas o en ese restaurante que tanto os gusta, disfrutad uno del otro. Las relaciones no tienen que ser siempre programadas y enfocadas en la búsqueda, probad cosas nuevas. La comunicación en esta etapa es súper importante.
Compartid buenos momentos con los amigos: Nuestra segunda familia. Puede que estén informados o no de lo que estamos pasando pero siempre son un punto de apoyo. Disfrutad de una conversación o actividad en grupo, salir de marcha, al cine, organizar una cena fuera o en casa… Todas aquellas cosas que compartimos con los amigos y que nos dejan tan buenos momentos serán de gran ayuda. Es muy importante no aislarse.
Ilusiónate con ese proyecto que dejaste aparcado o no llegaste a iniciar: Aunque ahora mismo en mente nuestro gran sueño esté muy presente, seguro que hay otras cosas con las que te apetece lanzarte. Empieza un actividad nueva, apúntate a esas clases sobre aquello que querías aprender o retomar, organiza las fotos que tenías pendiente, haz las chapucillas en casa que se quedaron por terminar o cambia la decoración de esa habitación que no te convence, lánzate con el DIY, reorganiza tu armario… Cualquier cosa que te ilusione y te llene.

Comunícate con otras chicas en tu situación: A veces no nos desahogamos (o no lo suficiente) con nuestro entorno cercano pero a día de hoy tenemos la suerte de contar con internet y la posibilidad de comunicarnos con gente de todas partes de forma más o menos anónima. Existen numerosos foros llenos de mujeres en tu misma situación o similar, también hay grupos de Facebook, Twitter… donde encontrarás apoyo, consuelo y fuerza. Rodéate de gente que te haga sentir bien, aunque sea virtualmente. Recuerda que no estás sola.- Escribe: Ordenar tus pensamientos por escrito puede ayudar a dar salida a tus emociones. Si te gusta expresarte en palabras puede ser un buen ejercicio de desahogo y pasado un tiempo, puedes releer lo escrito y verlo desde otra perspectiva. Bien sea a través de un blog público o privado, un diario personal, una agenda… Intenta escribir cuando te apetezca y lo necesites o incluso hacerlo de forma programada como un reto.

Dedícate tiempo a ti misma: No te olvides de ti. Ve de compras, hazte una mascarilla, date un cambio de look, lee un buen libro, ve tu peli favorita o aquella que tienes pendiente desde hace tiempo, ve de cena con tus amigas… Aunque estés pasando un momento delicado, no te pierdas a ti misma.- Organiza un viaje: Si tienes unos días libres piensa en ese destino que siempre quisiste conocer y empieza a organizarlo. Haz tu propia guía de viaje para no te quede nada por ver, busca hoteles y vuelos, platos que te gustaría probar, compras que hacer… Planificar un viaje es muy emocionante y ayuda muchísimo a desconectar.

No olvides tus hobbies: Todas tenemos algo que nos gusta, dedícale tiempo. El ganchillo, los videojuegos, la lectura, el cine, las manualidades, el deporte, la música, ver la tele, la jardinería… A lo mejor coleccionas algo. Si no tienes nada en concreto que te guste, seguro que algo aparece si te animas a buscar cosas nuevas.

Concédete caprichos: Desde algo que te apetezca comer y te estás privando, a aquella cosita del escaparate que dice tu nombre cada vez que pasas. Concederse un capricho de vez en cuando levanta el ánimo y nos alegra el día. Ademas, hay cosas que son contraindicadas en el embarazo y que puedes aprovechar ahora como tomarte una copa o comer una tabla de embutido ;-)- Realiza voluntariado: Dedicar tu tiempo a los demás puede ser una labor muy reconfortante y ayudarte a reforzar tu autoestima. Desde colaborar en una ONG, trabajar con niño@s en riesgo de exclusión social, pasear perros sin hogar, realizar donaciones… Hay muchas formas de participar de forma activa en nuestra comunidad.

Disfruta de las pequeñas cosas: Seguro que hasta en el día más negro o más soso hay algo que nos hace sentir bien. Siempre hay un detalle pequeño que consigue arrancarte una gran sonrisa. No dejes que un árbol te impida ver el bosque.Y sobre todo y muy importante, desahógate y dale salida a todas las emociones que tienes dentro. Habrá muchos días en que no te apetezca hacer nada, que estés triste y desmotivada. Puede que no sea el mejor momento para forzarte a hacer cosas. Evalúalo, hay situaciones en las que ponerse con otra cosa puede distraer y animar y otras que haciendo las cosas a desgana no aportan nada. Quizá en ese momento lo que necesites sea descansar, llorar bajo una manta, ver una película emotiva, escuchar una canción que te llega o simplemente estar sola. Valida tus emociones, también las negativas. Y después coge mucha fuerza para que nada te detenga en el camino hacia tus sueños.

 

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