· Controlar la ovulación 3: Método de la temperatura basal

método temperatura basal

Hola buscadoras:

Hoy quería hablaros de otro método de control de la ovulación que os recomiendo compaginar con los que hemos visto en entradas anteriores.

Se trata del control de la temperatura basal. Es la temperatura más baja que alcanza el cuerpo en reposo y sirve para conocer los días fértiles durante el ciclo menstrual.
Al contrario de otros métodos, este sirve para determinar la ovulación una vez que ha ocurrido, con lo cual no sirve como método anticonceptivo.
El cuerpo de la mujer tiene la temperatura más baja en los primeros días del ciclo y aumenta tras la ovulación (un mínimo de 2 décimas para determinar que ha ocurrido), que se prolonga a lo largo de toda la fase lútea (los días que comprenden desde la ovulación hasta la siguiente menstruación.
El día que se produce esa subida de temperatura, no suele ser el más indicado para conseguir un embarazo ya que indica que la ovulación ya se ha producido y el óvulo vive 12-24 horas. Lo recomendable es tener relaciones el día antes.
Puede que el primer ciclo que comiences a tomar tu temperatura resulte un poco confuso, por eso conviene llevar un registro de las temperaturas mes a mes. Para ello podemos tener una gráfica en papel o lo que es mucho más cómodo, servirnos de las aplicaciones móviles destinadas a este fin. Esto puede ayudarnos a saber si algún mes no ovulamos, la duración de nuestros ciclos, si tenemos una fase lútea corta o larga… Y en el caso de encontrar irregularidades poder contactar con un especialista.
Dependiendo de cada mujer, unos días antes o el mismo día que aparece la menstruación, la temperatura basal baja. Así que si no aparece la regla y la temperatura basal se mantiene durante 18 días alta, prácticamente asegura un embarazo.
Si durante el ciclo no hay subida de temperatura, puede tratarse de un ciclo anovulatorio (no se produjo ovulación). Si se trata de un caso aislado, es normal, hay factores que pueden influir en la ovulación como por ejemplo el estrés. Pero es conveniente, sobre todo si se repite, que consultéis con un especialista.

termómetro digitalLo primero es hacernos con un termómetro que destinaremos a este fin, ya que la temperatura basal siempre se debe tomar con el mismo termómetro. Existen termómetros específicos, pero cualquier termómetro digital sirve, aunque preferiblemente debe medir cuatro dígitos en vez de tres (medir hasta centésimas, por ejemplo 36,43 grados). Si todavía tenéis uno de los desaparecidos termómetros de mercurio, funcionan también estupendamente.

Puedes tomarte la temperatura en 4 sitios diferentes, de forma anal, vaginal, oral o axilar pero la axilar no es fiable y la oral no funciona con todas las mujeres así que os recomiendo cualquiera de las otras dos. Lo importante es que siempre sea en el mismo sitio, si cambias puede alterar los resultados.

Otra cosa a tener en cuenta es que debes de tomarla siempre a la misma hora, con un mínimo de 4 horas de sueño (si te has levantado durante la noche debes de llevar al menos hora y media en la cama para que sea fiable). Tiene que ser sin moverte, sin hablar, tomar agua… por eso el termómetro debe estar al alcance de la mano para moverte lo mínimo imprescindible.
En resumen:
– Siempre el mismo termómetro y en el mismo sitio (preferiblemente temperatura vaginal o anal).
– Siempre a la misma hora, habiendo dormido más de 4 horas y sin realizar ningún movimiento.
En un principio con tanto requisito este método puede parecer un poco pesado pero una vez que te acostumbres, será algo rutinario y no te costará tanto. Además, observar los cambios de tu cuerpo y comprobar el momento del ciclo en que te encuentras, puede resultar muy motivador.
Así que,  recuerda anotar toda la información posible y ante todo constancia y ánimo.
– Hay muchos factores que pueden alterar la temperatura basal, el insomnio, estrés, la enfermedad, la toma de medicamentos (paracetamol, por ejemplo)… pueden ser alguno de ellos. No pasa nada, anota todos esos cambios para interpretar de forma más fiable tu gráfica.
– Un descenso drástico con una posterior subida alrededor del día 7-10 de la fase lútea puede indicar la implantación. Si la temperatura basal sube después de la ovulación pero luego desciende considerablemente durante la fase lútea y no vuelve a subir, se debe consultar con un especialista, ya que puede tratarse de un problema de progesterona
– Si las temperaturas son muy bajas o muy altas durante el ciclo, puede tratarse de un problema de tiróides (hipotiroidismo o hipertiroidismo).
– Si no hay aumento de temperatura, NO hay ovulación. Si los ciclos anovulatorios se repiten, consulta a un especialista.
– La fiebre durante una enfermedad puede hacer que la temperatura basal aumente, regístralo para no confundirlo con la ovulación.

 

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