10 Mi embarazo ¿no romántico?

En mi embarazo estaba feliz cual perdiz. Tenía miedo y me asaltaron inseguridades en muchas ocasiones, no digo que no, pero me veía hermosa, me pasaba el día hablando con y pensando en mi cachorrín, despistada como yo sola flotando en mi nube y disfrutando de esta etapa tan maravillosa de mi vida. Vamos, que en muchos sentidos si fue el embarazo romántico que me esperaba.

Las que conocéis estas dos palabras ya os podéis imaginar porque apunto que fue un embarazo romántico entre interrogantes y es que hasta casi el 7 mes, ¡me lo pasé vomitando!

Y es que la hipremesis gravidica no es otra que las nauseas persistentes en el embarazo. No debe ser tomada a la ligera porque puede conllevar riesgos derivados importantes, entre ellos la deshidratación o perdidas de peso graves.

La primeras semanas de embarazo no estuve nada revuelta, no tenía asco por ninguna comida, ni olor. Fue sobre la semana 10 cuando el estómago ya empezaba a hacer algún raro pero a estas alturas debía haber vomitado como dos veces y pensaba que al entrar en el segundo trimestre se terminarían.

Pobre ilusa… alrededor de la semana 14 fue cuando la cosa empeoró exageradamente. Podía vomitar hasta 5-6 veces solo por la mañana. Incluso en un par de ocasiones contadas me desperté mientras dormía porque tenía nauseas, una cosa horrorosa.

Además del tipo malestar mañanero de recién levantada, había unos desencadenantes clave:

Agacharme: Ni poner el lavavajillas podía. En cuanto me agachaba y levantaba un par de veces me ponía fatal. La matrona me dijo que podía deberse al cambió de presión que afectaba a la tensión ya baja de por sí (algo así, tampoco hagáis mucho caso de mi caraja).

Movimientos bruscos: si me levantaba de golpe (rollo timbre, teléfono sonando) también me ponía a vivir.

Estrés: a la mínima que estaba nerviosa…

Ducharme: déjate si es una combinación un poco de todo (agacharse, bajada de tensión por el calor…) o qué pero he leído a muchas chicas que les pasaba lo mismo en la ducha.

Nunca llegué a sufrir signos de deshidratación ni consecuencias especialmente graves y me siguieron el embarazo de cerca para asegurarse de que cachorrín estaba bien y él crecía sin problemas. Lo llevé relativamente tranquila y es que llegado un punto, como todo en la vida te acostumbras y sabiendo que el bebé estaba bien lo demás era soportable.

La cosa es que durante los cinco primeros meses de embarazo sólo había ganado 2 kilos y medio y mi médico de cabecera me dio la baja porque con mi trabajo, el esfuerzo físico es inevitable. El tiempo que estuve en reposo la cosa se controló mucho. No dejé de vomitar pero las nauseas se reducían a episodios aislados a la semana y no diariamente.

Eso si, molestias derivadas las que queráis. Me dolían la barriga e incluso la mandíbula horrores, tenía la cara llena de puntos rojos (capilares rotos del esfuerzo de vomitar, era un poema), en muchas ocasiones me sangraba la nariz al devolver (menudo susto la primera vez!), incluso en los últimos meses alguna escapadita de pipí súper incómoda… Salir de casa era una odisea, bolsa a mano siempre por si las moscas.

Intenté todos los trucos posibles, como los polos de jengibre (ya os pasaré la receta que están buenísimos) y tomé Cariban por recomendación de la matrona y la ginecóloga pero lo único que me funcionaba era la vida tranquila y el resposo. Aplicando esta norma por fin empecé a ganar peso (quizá más del que hubiese querido).

Finalmente en algún punto entre el sexto y el séptimo mes pasaron de ser episodios espaciados a desaparecer por completo.Incluso pude volver al trabajo hasta casi el final del embarazo. Y yo que creía seriamente que entraría en el paritorio devolviendo.

Y con todo esto puedo deciros que aún así mi embarazo fue un momento de mucho disfrute que no enturbiaron ni los vómitos. Y vosotras, ¿qué tal esas nauseas mañaneras? ¿qué trucos os funcionaban mejor? ¿fuisteis de embarazo romántico?

10 pensamientos en “Mi embarazo ¿no romántico?

  1. El poder de querer ser madre

    Madre mía, lo de vomitar yo la verdad que no lo llevo nada bien, en verdad yo soy más de por abajo que de por arriba, en toda mi vida he vomitado tres veces contadas, y espero que en mi embarazo no me de por vomitar, porque debe de ser horroroso!! Besitos!!

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    1. Maybe Autor

      La verdad que yo en ese sentido yo si que soy de nausea fácil, quizá una persona que sea de menos revolverse tenga menos posibilidades de tener este problema en el embarazo.

      !Gracias por pasarte por el blog!. Un besazo.

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  2. sra.jumbo

    Jo, que pena que no hayas podido disfrutar, creo que Kate (la de inglaterra) también ha tenido eso en los embarazos y lo pasaba bastante mal. Yo por suerte no sufrí nada de ese tipo ni de ningún otro, y aunque a veces deseaba tener un puñetero síntoma, lo cierto es que leyéndote, me alegro de que no fuese así.

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    1. Maybe Autor

      A mi me pasaba al principio, alguien me dijo que cuanto más nauseas y síntomas es que todo iba bien y como durante la mayor parte del primer trimestre me encontraba fenomenal en ese momento pensaba que me gustaría tener más síntomas (cuidado con lo que deseas jeje).

      Y lo llevé bastante bien dentro de lo que cabe porque si te da mal mal tiene que ser horroroso.

      Un besazo!

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  3. Mamadichosa

    Pues yo estuve revuelta un par de semanas, las que me olia que podía estar embarazada pero después pasé un embarazo estupendo en cuanto a nauseas.
    Yo si viví un embarazo romantico pero el último mes y medio se estropeo…
    Es un fastido estar así. Lo mio fueron 2 semanas chinguillas, me imagino como lo tuviste que pasar y se me ponen los pelos de punta! Me quedo por aquí! Un beso!

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    1. Maybe Autor

      Como me alegro de que gran parte de tu embarazo si pudieses vivirlo estupendamente, pena que al final se complicase un poco, menos mal que fue sólo al final ¿no?

      Pues al final a todo se acostumbra una, me sigue quedando muy buen recuerdo y si dependiese de mi, experiencia que repetiría sin duda.

      Gracias por quedarte. Un besazo

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  4. Aprendemos con maá

    Hola!!

    En peor embarazo para mí fue el primero, los dos siguientes fueron geniales vomité solo durante los tres meses. El primero fue horrible de principio a fin, vomité hasta el sexto mes, tenía muchos mareos, dificultades para hacer cualquier cosa, dificultad para comer, me daba asco casi todo, y luevo tuve cólico nefritico en el riñón hasts el parto, un gran sufrimiento.

    Perdí doce kilos y no engordé nada, tenía que beber muchísima agua porque me quedé deshidratada.

    Ahora solo es un recuerdo pero en su momento fue agobiante y devastador!

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    1. Maybe Autor

      Jolín que horror, te entiendo perfectamente con esa flojera y falta de fuerza y ganas para hacer nada, no me quiero imaginar además aderezar todo esto con un cólico nefrítico, ¡con lo doloroso que es!.

      Menos mal que todo pasa y con una recompensa que merece la pena infinitamente.
      ¿No te pasaba que al saber que era por el embarazo se lleva un poco mejor? Por lo menos sabes que tiene fin y es por algo bueno.

      Gracias por pasarte. Un abrazote

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  5. Ariel Pop

    Yo me libré de náuseas y otras molestias del embarazo, tuve un embarazo romántico intermitente, ya que fue embarazo de alto riesgo y todo lo que no me hizo vomitar el embarazo, lo vomité con un maldito virus en 4h!! Mas de 10 veces, estando ya de 5 meses, se me subía la tripa que daba miedo, yo si me deshidraté y acabé en el hospital, yo que me quejaba de ausencia de síntomas!!! Ese rato fue horrible, no quiero ni pensar en estar vomitando meses.
    Luego tuve una gripe semanas mas tarde…. El resto de días del embarazo fueron maravillosos, de hecho los valoré muchísimo mas! XD

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    1. Maybe Autor

      Uff no me quiero imaginar el mal rato que tuviste que pasar. Como me alegro que por lo menos el resto del embarazo si que fuese maravilloso, como bien dices, cuando se pasa algo así después vaya si se valora los momentos en los que estás bien.

      Yo reconozco que con todo, hay momentos que echo de menos estar embarazada y todas las sensaciones físico-emocionales nuevas que traía.

      Un besazo

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